Sarah Jane Weaver: Cómo la obra misional y la tecnología están haciendo que un mundo grande se sienta pequeño

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Recientemente, nuestra familia fue invitada a observar, por videoconferencia, el bautismo de una persona muy especial.

Nunca habíamos conocido a este nuevo Santo de los Últimos Días, pero sentimos que lo conocíamos; habíamos orado por él durante muchos meses. Seguimos su trayecto por la senda del convenio a través de nuestra hija misionera — que fue una de los muchos, muchos jóvenes que le enseñaron y testificaron.

Él había superado la duda y el miedo y se había comprometido a vivir los mandamientos. Había leído y estudiado el Libro de Mormón. Y había hecho innumerables preguntas — algunas de las cuales respondieron los misioneros y otras las resolvió con el apoyo de una rama fiel y comprometida. Sus preguntas más importantes fueron respondidas con la paz que solo el Cielo puede enviar.

En medio de la pandemia del COVID-19, su bautismo fue dulce y espiritual. Un miembro de la rama local realizó la ordenanza, siendo testigos los misioneros de tiempo completo en el área.

La tecnología que hizo posible que todos los demás pudieran ver el bautismo no disminuyó lo que sentimos. Observamos el testimonio de un nuevo miembro y el singular acto de compromiso.

Esto nos conectó con él, con su rama, con nuestra hija (que ya no está sirviendo en esa área) y con otros Santos de los Últimos Días.

Por un breve momento, nuestra Iglesia de casi 16,5 millones de miembros se sintió muy pequeña.

En este momento en que la pandemia mundial ha aislado a millones, las herramientas inspiradas están fomentando la conexión. Las reuniones locales se han transmitido a los hogares y los mensajes de los líderes generales de la Iglesia se han transmitido en todo el mundo. Las familias, antes divididas por la distancia, ahora están participando en las lecciones “Ven, sígueme” en sus dispositivos y computadoras. Los grupos de jóvenes que viven a miles de kilómetros de lugares históricos están realizando recorridos virtuales. Y los misioneros están usando las redes sociales para “encontrar” personas que de otra manera no podrían conocer.

COVID-19 no sorprendió al Señor y lo usará para lograr Sus propósitos, dijo el élder Neil L. Andersen, del Cuórum de los Doce Apóstoles, en una entrevista con el Church News en 2020.

La obra misional es un poderoso ejemplo de este milagro.

A medida que la pandemia se intensificó hace casi un año —frente a los crecientes riesgos para la salud y las naciones a punto de cerrar sus fronteras— los líderes de la Iglesia tomaron la decisión de regresar a miles de misioneros a sus países de origen. Otros se pusieron en cuarentena en sus apartamentos misionales durante semanas o meses. La obra continuó a medida que los jóvenes élderes y hermanas aceptaron reasignaciones y rediseñaron la obra.

El élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles y presidente del Consejo Ejecutivo Misional de la Iglesia, habla el 26 de junio durante el Seminario de Liderazgo Misional de 2020. Nuevos líderes misionales participaron en el seminario a través de la tecnología. El élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles y presidente del Consejo Ejecutivo Misional de la Iglesia, habla el 26 de junio durante el Seminario de Liderazgo Misional de 2020. Nuevos líderes misionales participaron en el seminario a través de la tecnología.
El élder Dieter F. Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles y presidente del Consejo Ejecutivo Misional de la Iglesia, habla el 26 de junio durante el Seminario de Liderazgo Misional de 2020. Nuevos líderes misionales participaron en el seminario a través de la tecnología. Credit: La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

El élder Dieter F.Uchtdorf, del Cuórum de los Doce Apóstoles y presidente del Consejo Ejecutivo Misional de la Iglesia, dijo que los líderes aprendieron rápidamente que no era suficiente meditar solo con la cabeza, sino que también tenían que meditar con el corazón. El Señor amplió su visión de las grandes oportunidades y posibilidades para que la obra misional avance en estas circunstancias estresantes, dijo.

El Evangelio “es un mensaje de paz y esperanza; es un mensaje de sanación y gozo”, dijo el élder Uchtdorf. “Usar la tecnología para compartir este mensaje con la ayuda del Espíritu es la oportunidad de nuestro tiempo”.

Los cimientos se sentaron por inspiración meses antes de que comenzara la pandemia. En octubre de 2017, los líderes de la Iglesia anunciaron planes para armar a la fuerza misional con teléfonos inteligentes y aumentar el uso de la tecnología para ayudar a encontrar personas interesadas en religión. Los líderes anunciaron en febrero de 2019 que los misioneros estaban autorizados a comunicarse con sus familias cada semana en el día de preparación mediante mensajes de texto, mensajes en línea, llamadas telefónicas y chats de video, además de cartas y correos electrónicos.

Y dos años antes de que decenas de miles de misioneros fueran reasignados a sus países de origen, el élder David A. Bednar, del Cuórum de los Doce Apóstoles, enfatizó la importancia de ser “llamado a la obra” en lugar de ser llamado a un lugar.

Con estas perspectivas, oportunidades y herramientas, los misioneros en un lugar están encontrando, enseñando y conectándose no solo con aquellos aislados por la pandemia, sino también con aquellos que alguna vez estuvieron físicamente fuera del alcance de los misioneros proselitistas tradicionales.

El élder Uchtdorf dijo en su discurso de la conferencia general de octubre de 2020 que, aunque esta pandemia no la queríamos ni esperábamos, Dios ha preparado a Sus hijos y a Su Iglesia para este momento. “Sobrellevaremos esto, sí, pero haremos algo más que limitarnos a apretar los dientes, aguantar y esperar a que las cosas vuelvan a la antigua normalidad; avanzaremos y, como resultado, seremos mejores”.

Concluyó con una promesa: “Dios tiene algo inimaginable en mente para ustedes en forma individual y para la Iglesia en forma colectiva una obra maravillosa y un prodigio”.

Nuestra familia vislumbró este milagro un sábado por la tarde cuando fuimos testigos de un bautismo sagrado y tranquilo —al que asistió un compañerismo de misioneros y un miembro de la rama local— pero que compartimos a través de la tecnología con muchos, muchos más que aman al Señor y a Su Iglesia y se regocijan en cada conexión con su obra.


Los artículos de esta sección no son oficiales pero han sido tomados de una fuente confiable y acreditada. Para ver el artículo completo original, consulta la siguiente Fuente: https://www.thechurchnews.com/es/2021/03/05/sarah-jane-weaver-obra-misional-tecnologia-13935

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